Si has pensado alguna vez en invertir, seguro que has oído hablar de las acciones. No son un invento moderno ni algo reservado a grandes empresarios: llevan siglos existiendo y siguen siendo una de las formas más comunes de invertir.
Hoy, sin embargo, conviven con alternativas más recientes como las criptomonedas o plataformas de trading tipo Binance, que atraen por su novedad y sus promesas de rentabilidad rápida. El problema es que muchas veces se confunden conceptos y no siempre se entiende qué está regulado, qué no lo está y, sobre todo, qué exige Hacienda en cada caso.
En Negreira Asesores queremos explicarte de manera clara y sencilla:
- Qué son las acciones y cómo funcionan.
- Qué papel han tenido históricamente.
- En qué se parecen y en qué se diferencian de las criptomonedas.
- Y qué debes tener en cuenta a nivel fiscal si decides invertir.
Qué son las acciones
Una acción es, básicamente, una parte de una empresa. Cuando compras acciones, te conviertes en propietario de un trocito de esa compañía. No importa si tienes una o mil, en ambos casos pasas a ser socio.
Esto significa dos cosas muy importantes:
- Si la empresa gana dinero, tú puedes beneficiarte (por ejemplo, a través de dividendos).
- Si la empresa crece y sus acciones suben de valor, tu inversión también lo hace.
En resumen: las acciones son una forma de participación que te da derecho a parte de los beneficios y también a voz en ciertas decisiones (aunque en la práctica, eso solo se nota si tienes un buen paquete de acciones).
Cómo funcionan las acciones
Las acciones se compran y venden en lo que conocemos como bolsa de valores. En España, la más importante es la Bolsa de Madrid, aunque hoy en día todo se hace online y puedes invertir desde tu ordenador o móvil.
Su funcionamiento es sencillo en teoría:
- Compras acciones de una empresa a un precio.
- Con el tiempo, ese precio puede subir o bajar.
- Puedes venderlas cuando quieras para obtener beneficios… o pérdidas.
Además, algunas empresas reparten parte de sus beneficios a los accionistas en forma de dividendos. Así, no solo ganas si sube el precio, sino también si la empresa reparte beneficios periódicos.
Un poco de historia
El origen de las acciones se remonta al siglo XVII, cuando surgieron las primeras grandes compañías internacionales, como la famosa Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales. Para financiar sus viajes comerciales, vendían participaciones al público. Quien compraba esas participaciones se convertía en socio y compartía tanto los beneficios como los riesgos.
Ese modelo fue evolucionando hasta convertirse en lo que hoy conocemos como sociedades anónimas y bolsas de valores modernas. En otras palabras: las acciones llevan siglos siendo el mecanismo más extendido de inversión colectiva.
Acciones vs criptomonedas: ¿qué conviene saber?
Aquí es donde entra la comparación que muchos se hacen hoy: ¿es mejor invertir en acciones tradicionales o en criptomonedas?
- Acciones: representan una parte real de una empresa que produce, vende o presta servicios. Están reguladas, supervisadas y tienen un respaldo legal.
- Criptomonedas: son activos digitales que no representan una empresa ni un bien físico, sino que funcionan sobre la base de tecnología blockchain. Su valor depende de la oferta y la demanda en cada momento.
Otra diferencia clave:
- En el caso de las acciones, sabes qué hay detrás (una empresa).
- En el caso de las criptomonedas, el riesgo de volatilidad es mucho mayor: hoy valen 100, mañana 1.000 y pasado 50.
Esto no significa que sean malas o buenas, sino que no son comparables. Una acción es una inversión regulada; una criptomoneda es un activo especulativo con un riesgo más alto.
Qué dice Hacienda sobre invertir en acciones y criptomonedas
Y aquí viene lo que a muchos se les olvida: Hacienda no perdona, ni con acciones ni con criptomonedas.
- Acciones: si cobras dividendos, tributan en tu IRPF como rendimiento del capital mobiliario. Y si vendes acciones con beneficio, se declaran como ganancias patrimoniales.
- Criptomonedas: también tributan en el IRPF como ganancias o pérdidas patrimoniales. Desde 2023, además, si tienes criptos en el extranjero (por ejemplo, en Binance), debes declararlas con el modelo 721.
Errores frecuentes que vemos en la gestoría:
- Pensar que si no vendes, no tienes que declarar (ojo con los dividendos).
- No declarar operaciones en Binance u otros exchanges porque “Hacienda no se entera”. Spoiler: sí se entera.
- Mezclar cuentas personales con inversiones sin llevar control.
Ejemplo práctico: acciones vs criptomonedas
Imagina que inviertes 1.000 € en acciones de una empresa gallega.
- Si suben un 10%, vendes y ganas 100 €. Esos 100 € tributan en tu IRPF.
- Si la empresa reparte dividendos, también se declaran.
Ahora imagina que inviertes esos mismos 1.000 € en Bitcoin en Binance.
- Si sube un 10% y lo vendes, igual: 100 € de beneficio que van al IRPF.
- Pero si lo mantienes, también debes declararlo en el modelo 721 si lo tienes fuera de España.
En ambos casos, hay que pasar por Hacienda. La diferencia está en la estabilidad y en el nivel de riesgo.
Entonces, ¿qué elegir?
No hay una única respuesta. Las acciones ofrecen un respaldo real y un marco regulado, mientras que las criptomonedas ofrecen mayor volatilidad y riesgo… pero también la posibilidad de mayores beneficios rápidos.
Lo importante es que sepas:
- Qué estás comprando.
- Cómo funciona.
- Y qué obligaciones fiscales implica.
En Negreira Asesores lo decimos siempre: no hay inversiones buenas o malas, hay inversiones que encajan o no con tu situación y tu perfil. Si no tienes claro cuál se ajusta mejor a ti, una buena idea es empezar conociendo tu perfil como inversor. Puedes hacer este sencillo test de perfil inversor, que te ayudará a saber si encajas más con inversiones tradicionales o con opciones de mayor riesgo.
Nuestra recomendación
Si estás pensando en invertir, ya sea en acciones o en criptomonedas, asegúrate de que:
- Tienes claro cómo funcionan.
- No inviertes dinero que necesites a corto plazo.
- Conoces lo que Hacienda te pedirá después.
Y si todo esto te suena a lío, no te preocupes. En Negreira Asesores te ayudamos a tener tus inversiones en regla y a evitar sustos con Hacienda. Porque ganar 100 € y perderlos después en sanciones no tiene ninguna gracia.