Cuando eres autónomo o tienes una pequeña empresa en Santa Comba, Cee o cualquier otra zona rural de Galicia, hay una palabra que seguro te resulta familiar: IVA trimestral. Lo que puede que no tengas tan claro es cómo funciona realmente, cuándo hay que presentarlo o qué pasa si te olvidas. Y créenos, no solo te pasa a ti.
En Negreira Asesores, lo vemos todos los días: dudas, errores, miedos… Pero también soluciones. Por eso, hemos preparado esta guía sencilla para contarte todo lo que necesitas saber sobre el IVA trimestral, sin tecnicismos y con los pies en la tierra.
Vale, pero… ¿qué es exactamente el IVA trimestral?
Pues muy resumido: es el dinero que tú cobras de más en cada factura (el famoso 21%, 10% o 4% de IVA), y que después le tienes que devolver a Hacienda cada tres meses. No es tuyo. Solo lo gestionas temporalmente.
Cada trimestre, se hace un cálculo de lo que has cobrado de IVA a tus clientes (lo que se llama IVA repercutido) y lo que tú has pagado de IVA en tus compras y gastos (IVA soportado). Si has cobrado más de lo que has gastado, pagas la diferencia. Si has gastado más, puedes compensarlo o pedir que te lo devuelvan.
Todo esto se presenta con el modelo 303, que ya nos lo tenemos muy aprendido por aquí.
¿Quién está obligado a presentarlo?
Básicamente, si eres autónomo y estás facturando con IVA, toca pasar por caja cada tres meses. No importa si tu actividad es de fontanería, agricultura, servicios digitales o venta al por menor. Si cobras IVA, tienes que presentarlo.
Ahora bien, si trabajas en ciertos sectores, como la agricultura bajo el régimen especial, puede que no estés obligado a presentar el IVA como tal. En estos casos, hay un sistema de compensación diferente. Pero eso lo revisamos contigo caso a caso, porque cada explotación o actividad tiene lo suyo.
Las fechas que no puedes olvidar
Aquí no hay margen para el despiste. El IVA se presenta cuatro veces al año:
- 1T (enero-marzo): hasta el 20 de abril
- 2T (abril-junio): hasta el 20 de julio
- 3T (julio-septiembre): hasta el 20 de octubre
- 4T (octubre-diciembre): hasta el 30 de enero del año siguiente
¡Ojo! Si te pasas de fecha, te pueden aplicar recargos e intereses de demora.
¿Qué necesito para hacer bien mi IVA?
Esto es clave: orden y documentación. No hace falta que seas contable, pero sí que tengas guardadas todas tus facturas de ventas y gastos. Y si nos lo traes a nosotros, mucho mejor, porque así nos aseguramos de que nada se quede fuera.
En resumen, necesitas tener:
- Tus facturas emitidas y recibidas
- Justificantes de pago
- Y, sobre todo, que todo tenga sentido y esté relacionado con tu actividad
Porque si intentas meter como gasto una comida con amigos o el coche familiar, ya te adelantamos que Hacienda no va a colar.
¿Se puede deducir el IVA de todos los gastos?
Ojalá, pero no. Solo puedes deducirte el IVA de lo que está directamente relacionado con tu negocio. Si compras material para tu trabajo, perfecto. Si pagas el teléfono que usas solo para clientes, también. Pero si metes gasolina de un viaje familiar, ya estamos en terreno peligroso.
Hay muchas dudas con esto, sobre todo con gastos como internet en casa, el coche, o comidas. Por eso es importante revisar cada caso con alguien que conozca bien las reglas (y sepa explicarlas sin hablarte en idioma fiscal).
¿Y si me sale a devolver?
Eso pasa más a menudo de lo que crees. Si en un trimestre has tenido más gastos con IVA que ingresos, el resultado puede ser negativo. Puedes arrastrarlo al siguiente trimestre o, si es el cuarto, pedir la devolución.
Nosotros nos encargamos de gestionarlo y vigilar que Hacienda no lo “olvide” en el fondo del cajón.
Errores comunes con el IVA trimestral
Los errores más comunes con el IVA trimestral
Aquí van algunos clásicos que vemos cada trimestre:
- No guardar las facturas: sin factura, no hay deducción posible. Los tickets no sirven.
- Dedicarte a mezclar lo personal con lo profesional: eso de poner todo como gasto porque “lo usas un poco para trabajar” no funciona si no está justificado.
- Pensar que si no has facturado no tienes que presentar nada: el modelo 303 se presenta siempre, incluso si está en blanco.
- Presentar fuera de plazo: no te compensa jugártela con Hacienda.
Y si estás en el sector agrario, cuidado. El régimen especial tiene sus propias reglas y no aplicar bien las compensaciones puede salirte caro.
¿Y si ya voy tarde o no tengo ni idea?
No pasa nada. En Negreira Asesores, llevamos años ayudando a autónomos y empresarios de Santa Comba y Cee a salir del apuro. Revisamos lo que tienes, vemos si hay que presentar declaraciones fuera de plazo, corregimos errores y te ponemos al día sin dramas.
El IVA trimestral no tiene por qué ser un lío. Con buena organización y una asesoría que te entienda, puedes llevarlo al día sin complicarte la vida.